sábado, 23 de agosto de 2008

Señales de Transito

Las señales de transito son indispensables para la convivencia en la vía pública. Independientemente de que hay que estudiarlas para rendir el examen de manejo, conocerlas es un deber que tiene cada ciudadano.

Nos gustaría someterlo a una prueba. Mire bien todas las señales viales y haga una autocrítica de cuantas conoce, cuales les suenan y cuales desconoce por completo. Es muy importante que conozca por lo menos el 90 por ciento de las señales de transito y el otro diez las pueda comprender cuando se le presenten el la vía pública. Si todos conociéramos las señales viales los accidentes de transito disminuirían notablemente y se salvarían miles de vidas al año.

Señales de transito


El Peaton

- El peatón puede ser una presa fácil para ciertos delincuentes, especialmente para arrebatadores o aquellos que aprovechan situaciones de descuido. Tomar ciertas precauciones servirán para evitar circunstancias desagradables, que pueden llegar a ser peligrosas-

• Conocer o averiguar anticipadamente el trayecto a realizar.

• Observar constantemente el camino: vehículos circulando lentamente o detenidos, la presencia de terrenos baldíos, personas en actitudes sospechosas, etc.

• Evitar circular por zonas desconocidas o supuestamente peligrosas.

• No suministrar datos personales a terceros.

• No portar objetos desconocidos de terceras personas, ni dejar que éstas porten los nuestros.

• No aparentar solvencia económica, ni ostentar alhajas y vestimenta.

• Evitar caminar solo por calles solitarias u oscuras, especialmente si se está solo.

• Cambiar de acera si alguien viene de frente en actitud sospechosa.

• En caminos de doble sentido de circulación, caminar en el sentido opuesto al del tránsito.

• De no ser estrictamente necesario, no portar tarjetas personales o profesionales, fotos, datos de familiares, y tarjetas de crédito o débito.

• En lo posible evitar pasar cerca de motos con personas ya que puede tratarse de arrebatadores.

• De ser factible, realizar frecuentemente itinerarios distintos para un mismo destino.

• De presentir el seguimiento de un desconocido, trasladarse a un lugar seguro, preferentemente con movimiento de personas, o directamente a la policía.

• Al igual que en la conducción vehicular, tener siempre a mano un teléfono celular, tarjetas telefónicas o monedas que posibiliten una comunicación de emergencia.

• No ingresar nunca al domicilio particular si se advierte la presencia de personas sospechosas, si se nota que es seguido por desconocidos, o si se observa la puerta de acceso rota o abierta.

• Evitar que los niños y ancianos se desplacen solos por las calles, especialmente por las de escaso tránsito tratar que no porten indumentaria de valor o alhajas que llamen la atención de los delincuentes.

Al estacionar un vehiculo

-Cada vez más frecuentemente se generan en la vía pública situaciones delictivas que entrañan violencia, para las que el ciudadano común no está preparado a enfrentar.
Brindamos un trabajo en diferentes entregas, conteniendo herramientas y conceptos para prevenir, proteger y llegado el caso, administrar dichas situaciones, a fin de minimizar sus consecuencias negativas-


El ciudadano común no está preparado para enfrentar situaciones delictivas que entrañen violencia. Ante un asalto una persona puede no saber como actuar, tendiendo a la parálisis o bien a hacer lo que la intuición le indica, cosa que en muchos casos no es lo más aconsejable.
Saber qué puede ocurrir y además, medir efectos y consecuencias de las acciones, puede ayudar a minimizar los efectos traumáticos.
Ante todo, lo mejor para evitar un delito es la prevención con una actitud y predisposición permanente y atenta.

He aquí ciertas medidas y actitudes preventivas a tener en cuenta:

Estacionamiento
• Antes de estacionar, verifique si existen situaciones anormales o sospechosa, en cuyo caso deberá alejarse y avisar a la policía o a los responsables de seguridad.
• Reducir el tiempo de demora al acceder al vehículo; por ejemplo llegar con las llaves u otros objetos preparadas.
• Estacionar preferentemente en lugares iluminados, con vigilancia y cerca o a la vista del control de acceso, o de ser posible en cocheras de acceso restringido.
• Procurar estacionar en planta baja o en los niveles donde se presupone mayor vigilancia o afluencia de público.
• Si estaciona en la vía pública procure hacerlo cerca del punto de destino y en lugares sin muchos obstáculos que dificulten la visión periférica (arbustos, carteles, etc.)
• Al estacionar dejar el lugar suficiente como para facilitar la salida. Al hacerlo en ángulo, estacionar marcha atrás, de ser posible.
• No intentar ingresar o egresar de un garage si se observa que se han colocado bolsas de residuos, bultos u otros objetos en la zona de acceso.
• No dejar prendas u objetos llamativos en el interior del vehículo, así como tampoco documentos o duplicado de llaves del mismo.
• No dejar en el vehículo otros documentos u objetos que identifiquen los domicilios profesionales o de residencia.
• Colocar alarmas e interruptores de encendido del motor y retirar siempre el reproductor de sonidos o su frente, si es desmontable
• En los vehículos tipo familiar, dejar vacío el baúl y abierta la tapa cubre-objetos.
• No lavar el vehículo, ni efectuar reparaciones del mismo en la calzada.
• Al ascender o descender del vehículo, no dejar en el piso bultos con valores mientras se abre o cierra el rodado. Si fuesen varios, agruparlos en un solo lugar y a la vista.
• Ante un portón automático, esperar que se cierre por completo para evitar el ingreso de extraños. Se recomienda el sistema de control remoto. Si es del tipo manual, ingresar y cerrarlo lo antes posible. Recién entonces acomodar el vehículo.
• No identificar las cocheras de propiedad horizontal con los datos del domicilio. La falta prolongada del vehículo hará que el delincuente lo asocie con la ausencia de los habitantes del departamento.

Sistema de Señalacion Vial

El señalamiento de los caminos surge como una necesidad del hombre de comunicar, en el nivel de comprensión más amplio, sobre los riesgos del camino, las regulaciones del tránsito, direcciones y servicios.
El señalamiento vial se encuentra comprendido dentro del vasto campo de la comunicación. Para que la información que dicho sistema brinda sea unívocamente interpretada, debe utilizarse un lenguaje común en todo el país, basado en los principios internacionales.
Las órdenes, advertencias, indicaciones u orientaciones ofrecidas por las señales viales deben ser una expresión homogénea, es decir que a cada situación o evento corresponda un símbolo o código y viceversa.
Por otra parte el mensaje debe ser conciso a fin de que el usuario pueda captar a tiempo y con corrección el mensaje emitido para una respuesta apropiada.
Es conforme a lo expresado y en busca de la seguridad del usuario, es decir su protección, que se ha creado un Sistema de Señalamiento Vial Uniforme.
Dicho sistema comprende la descripción, significado y ubicación de los dispositivos de seguridad y control del tránsito, incluidos en la Ley Nacional del Tránsito y su reglamentación.
El código de señalamiento es la base sobre la que debe asentarse todo organismo nacional, provincial o municipal responsable de la estructura vial cuando realice o autorice un señalamiento vial.
Cabe aclarar que las señales prescriptas son decididas por la autoridad de tránsito correspondiente, a excepción de las señales ferroviarias, sobre las que tiene competencia y control el ferrocarril.
El significado de las señales se presume conocido por los usuarios de la vía pública, pero las disposiciones de carácter local sólo serán exigibles a aquellos cuando estén expresadas a través de señales, símbolos y marcas del Sistema de Señalamiento Vial Uniforme.
Por otra parte toda señal no realizada por autoridad competente debe ser autorizada por ella.
Es responsabilidad de las autoridades de aplicación la correcta colocación, mantenimiento y preservación del sistema de señalamiento, pero aquí cabe también la aclaración de que quien destruya o modifique el significado por cambio de orientación o escritura de una señal, está cometiendo un delito, es decir un atentado a la seguridad de las personas
El sistema de señalamiento lo podemos diferenciar de la siguiente manera, a saber:

a) Señales Verticales
b) Señales Horizontales
c) Señales Luminosas
d) Señales Manuales
e) Señales Acústicas
f) Control Inteligente

Linea de Pare

El sistema de señales en la vía pública constituye la base para el ordenamiento del tránsito vehicular y peatonal.

Dentro de este sistema, el señalamiento horizontal, es decir las líneas y signos demarcados en el pavimento, tiene por objeto regular el tránsito, encauzarlo y transmitir órdenes, informaciones o advertencias al usuario.

Cuando nos referimos a la línea de detención que se antepone a la senda peatonal, debemos saber que su función es delimitar espacios, es decir establecer el límite de frenado de vehículos en una intersección, determinándose una zona de seguridad entre los vehículos y el lugar de cruce de los peatones.

El respeto de las demarcaciones horizontales por parte de los conductores deja bastante que desear en nuestra vía pública, basta simplemente con observar una calle o avenida y ver como los vehículos se desplazan sin respetar las líneas que separan los carriles, ver a peatones que al cruzar no utilizan las sendas peatonales o lo que es peor, ver adelantamientos en rutas donde la línea continua advierte la inconveniencia de la maniobra.

Quisimos que los números hablaran de por sí y contabilizamos en una intersección la cantidad de conductores que respetaban la línea de detención y los que no lo hacían al tener que frenar ante la luz roja del semáforo.
Registramos el comportamiento de 1.892 conductores en la intersección de una avenida (del Libertador) y una calle (Tagle) de la ciudad de Buenos Aires.

El conteo se efectuó durante tres jornadas, contemplando que fuera al inicio, mediados y fin de la semana laboral, en horarios de mañana y de tarde.
Sobre la calle se consignó que el 72 % de los conductores respetó la línea de detención y el 28 % no lo hizo.
Por otra parte, en la avenida, el 61 % acató la señal horizontal y el 39 % no lo hizo.

Tengamos en cuenta que no respetar este señalamiento es ni más ni menos que la utilización por parte del conductor de un espacio que no le es propio, la invasión de una zona que además está destinada a la seguridad del peatón.

Puede parecer que no es grave, sin embargo creemos que estos porcentajes denotan un síntoma, como la punta de un iceberg, que esconde debajo serias falencias: la de la conciencia colectiva, la del respeto por el otro, la de no reconocer los propios límites, la del sentido del deber; en una palabra la de la falta de educación vial.

Cinturon de Seguridad

Es indudable que desde la creación del cinturón de seguridad por el ingeniero sueco Nils Böhlin de la empresa Volvo, allá por el año 1959, éste ha contribuido en forma significativa a la disminución de la mortalidad en los accidentes de tránsito.
No son pocas las veces que hemos dedicado páginas de esta revista para tratar el tema, ya que hoy, a más de 40 años de su aparición, sigue siendo el elemento de seguridad por excelencia para la prevención de lesiones en una colisión.
Tal es la importancia de este elemento de seguridad que su uso obligatorio ha sido incorporado en la legislación vial de gran parte de los países del mundo.
Nuestra ley de tránsito -N° 24.449- establece muy claramente en su artículo 40 inciso k) la obligación del uso del cinturón de seguridad por parte de los ocupantes del vehículo.
No obstante, a pesar de lo establecido en dicha normativa, existe un concepto bastante arraigado en los conductores, de que el cinturón de seguridad sólo resulta necesario en rutas o autopistas, es decir al conducir a altas velocidades. Dicho concepto se aleja bastante de la realidad, ya que la mayoría de las colisiones se producen a una velocidad menor a los 40 km/h. En este punto cabe recordar que un impacto a tan sólo 16 km/h equivale a recibir encima el golpe de un cuerpo de unos 90 kg. de peso. Una colisión a 30 o 40 km/h puede producir en los ocupantes, como producto de la brusca desaceleración, serias lesiones al golpear contra el parabrisas o el mismo volante; éstas pueden evitarse al mantener el torso firme contra el respaldo del asiento mediante el cinturón de seguridad.
El cinturón podrá evitar que el conductor u otro ocupante salga despedido en caso de choque o vuelco; permaneciendo en el vehículo tiene una posibilidad cuatro veces mayor de sobrevivir que saliendo despedido del mismo.
Es entonces, ante el hecho inobjetable de la importancia del uso de este elemento de seguridad que surgió en la Oficina de Educación Vial del ACA la inquietud de traducir en números la conducta de los usuarios al respecto, evaluando ésta sobre una población de 2612 conductores. .
Dicho relevamiento ha arrojado los siguientes valores:


Periodo. Noviembre y diciembre de 2002

Al mirar esas cifras, resalta en una primer lectura el bajo porcentaje del uso del cinturón de seguridad por parte de los usuarios.
Estos porcentajes no difieren demasiado de los que vertiera un matutino el 13/10/02 según la Dirección General de Seguridad Vial del Gobierno de la Ciudad, en el que se indicaba que el 83% de los conductores no usa el cinturón de seguridad.
Existe por otra parte quienes aducen que el cinturón les incomoda o impide la realización de maniobras o bien que no lo utilizan por temor a quedar atrapados ante casos de accidentes que ocasionen el incendio o la inmersión del vehículo.
Aquí también viene a cuenta otra aclaración: según las estadísticas, el porcentaje de accidentes por incendio o inmersión es tan sólo del 1 % y por el contrario, el cinturón evita en esos casos que los ocupantes del vehículo sufran golpes que puedan desmayarlos o paralizarlos, pudiendo de esta forma librarse inmediatamente.
Las cifras son contundentes, una gran mayoría hace caso omiso a lo que la ley determina pero es nuestro propósito informar, no sólo lo que se debe, sino por qué se debe.

Usar el cinturón de seguridad no es sólo cumplir una reglamentación para evitar una posible multa o advertencia policial, es tener más del doble de posibilidades de sobrevivir en un accidente de tránsito.

Embarazo y Conduccion

Durante el período de embarazo la mayoría de las mujeres suelen evitar todo aquello que pueda dañar o perjudicar el desarrollo del futuro bebé. Procuran tener una alimentación sana y equilibrada, la abstención al consumo de estimulantes y de alcohol y hasta la realización de ejercicio físico. Más aún son capaces de renunciar a toda aquella actividad cotidiana que no resulte beneficiosa para el bebé.
Sin embrago, es bastante común que desconozcan cual es el comportamiento más seguro cuando suben a un automóvil, ya sea en su carácter de conductora o de pasajera.
El tema sobre el que específicamente existen ciertos reparos es sobre el uso del cinturón de seguridad.
El uso del cinturón de seguridad por parte de la mujer embarazada está unánimemente reconocido por expertos e investigadores en seguridad vial. Sin embargo, en muchas mujeres existe el temor, bastante comprensible por cierto, de que el cinturón ejerza una presión tal que pueda dañar al feto e incluso provocar su aborto.
Según investigaciones al respecto, nada hace pensar que ante cualquier tipo de colisión, el uso del cinturón aumente el riesgo de producir lesiones en el futuro bebé, el útero o la placenta, si bien puede aumentar la presión en el líquido amniótico en el momento del impacto. El mayor riesgo para el feto sigue siendo que la madre fallezca o sufra lesiones.
Según pruebas e investigaciones hechas en los Estados Unidos la principal causa de pérdida del feto es la muerte de la madre y la segunda causa es el desprendimiento de la placenta, y esto último así como otras complicaciones se presentan principalmente cuando la madre no utiliza ningún elemento de retención.


1.- Para que el cinturón de seguridad cumpla adecuadamente su función sin dañar al futuro bebé, es fundamental su correcto ajuste y se recomienda lo siguiente:

2.- La banda inferior o pélvica debe colocarse lo más bajo posible del vientre y bien ceñida a la pelvis, nunca sobre el estómago o vientre.

3.- La banda superior o toráxica debe ubicarse sobre el esternón y entre los senos, nunca detrás de la espalda ni debajo del brazo o axila.

4.- La parte inferior de la banda toráxica debe pasar alrededor del vientre y no por encima de éste.

5.- Debe evitarse cualquier tipo de holgura de las cintas y la utilización de almohadones en el asiento o espalda

6.- Tampoco se recomienda que se siente sobre la banda pélvica para utilizar únicamente la toráxica

El airbag puede proteger tanto a la madre como al futuro bebé, siempre que la distancia que los separe del sistema de retención sea mínimamente de 20 a 25 centímetros y que el airbag del volante esté direccionado a la cabeza y tórax y no al vientre.
Por otra parte debe ajustarse tanto la posición del volante como del asiento a medida que avanza el período de gestación
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Conduccion con remolque o casa rodante

• El vehículo deberá tener suficiente capacidad de arrastre. Como primera aproximación se debe estimar que un vehículo puede arrastrar a un remolque que pese hasta la mitad del peso del primero, incluyendo los pasajeros y carga del baúl.

• Comprobar la presión de los neumáticos del vehículo que remolca de acuerdo a las condiciones de carga y a las indicaciones del fabricante; y verificar que el enganche cumpla con lo requerido por la legislación vigente.

• Según la ley de tránsito, la distancia de seguimiento entre vehículos debe ser de por lo menos 2 segundos. En el caso de que se remolque un trailer o casa rodante, dicha distancia no debe ser inferior a 4 segundos, debiéndosele adicionar un segundo por cada tres metros del largo del vehículo remolcado. Esto es para compensar la mayor distancia de frenado que necesita un vehículo con acoplado.

• Mantener el vehículo bien ceñido a la derecha, para facilitar las maniobras de adelantamiento de los otros vehículos.

• Tenga presente que no está permitido transportar más de un trailer o casa rodante por vez.

• No debe olvidarse que los límites de velocidad varían cuando se circula con remolque.

• Estar preparado ante posibles adelantamientos de camiones u ómnibus, porque la turbulencia del aire provocada por su paso puede desestabilizar al conjunto.

• Se recomienda no cambiar de carril innecesariamente. En caso de tener que hacerlo, avisar anticipadamente la maniobra con señales, observando constantemente el tránsito a través de los espejos retrovisores.

• Al adelantarse, recordar la longitud y peso del tren que conducimos. Retomar el carril luego de completar la maniobra, asegurándose de que no hay peligro alguno.

• Recordar que las ruedas de la unidad remolcada no siguen la trayectoria del automotor, es por ello que al tomar una curva debe aumentarse el radio de giro a fin de evitar que las ruedas del remolque salgan del camino.

• Evitar, en lo posible los retrocesos, ya que es una maniobra difícil. Debe tenerse en cuenta que cuando se gire el volante a la derecha, el remolque se desplazará hacia la izquierda y viceversa. Para determinadas maniobras es prudente requerir ayuda externa para controlarla, ayuda a la que los mismos profesionales suelen acudir .

Circulacion con Lluvia

La lluvia es una de las condiciones atmosféricas que tornan al pavimento resbaladizo.

Muchas veces cuando recién comienza a llover, es cuando se dan mayores posibilidades de patinadas. El motivo es que se forma una sustancia pastosa hecha del agua y los residuos de polvo y grasa que se encuentran en el pavimento, la que provoca una reducción de hasta un 50 % de la adherencia de los neumáticos a la superficie del camino.

Según lo estipulado por la ley de tránsito, no se debe circular a una distancia del vehículo que lo precede menor a la que resulte de una separación, en tiempo, de dos segundos.

Es evidente que la disminución de adherencia al pavimento y de la visibilidad cuando llueve, hacen imprescindible que dicha distancia sea mayor, a fin tener más tiempo para reaccionar y más distancia para detener el vehículo ante un imprevisto.

Por lo tanto se recomienda adicionar a los dos segundos establecidos, un segundo por cada una de las condiciones adversas que se presentan en el tránsito . En este caso la distancia de seguimiento no debe ser menor de una separación en tiempo de cuatro segundos.

Tal como aconsejáramos en nuestra entrega sobre hidroplaneo, es decir la acumulación de agua en el pavimento que puede producir la pérdida de dominio del vehículo, recordamos:

• Disminuir la velocidad

• Evitar maniobras o frenadas bruscas, así como desaceleraciones fuertes que puedan ocasionar patinajes indeseados

Otro de los inconvenientes que acarrea la lluvia es la disminución de la visibilidad, tanto por la falta de iluminación ambiental como por el frecuente empañamiento que se produce en el parabrisas, la luneta y las ventanillas.

Se recomienda por lo tanto:

• Corroborar, antes de iniciar la marcha el buen funcionamiento del limpiaparabrisas.

• Constatar que opere correctamente el lavaparabrisas y que su depósito tenga agua.

• Mantener limpios los cristales, libres de las partículas de suciedad que al producir el fenómeno de reflexión, dificultan la visibilidad.

• Accionar ante el empañamiento de los vidrios la calefacción y/o ventilación y el desempañador.

Cuando se cruce con un vehículo que circula en sentido opuesto, se aconseja particularmente en rutas, colocar el limpiaparabrisas en una velocidad mayor, para contrarrestar las salpicaduras

No sólo es importante ver, es fundamental ser visto por los otros conductores, motivo por el cual se recomienda , principalmente cuando las lluvia es intensa, encender las luces de posición y las bajas.

Los jovenes al volante

La conducción es una tarea complicada y a veces hasta exigente, aún para los mejores conductores.
Un conductor seguro debe controlar su vehículo, cumplir con los reglamentos del tránsito, observar el comportamiento de los otros conductores y estar siempre atento a la escena de tránsito que se le presenta.
A estos requerimientos rutinarios el conductor debe sumarle la información que obtiene de elementos que cambian constantemente en el tránsito, decidir qué acciones tomar, evaluar consecuencias e incluso tomar medidas correctivas si fuera necesario.
Factores climáticos, el congestionamiento del tránsito, el incremento de la velocidad y la tensión, imponen aún más demandas para el conductor, quién si no está preparado o es incapaz aumentará las posibilidades de tener un accidente.
En la adolescencia es cuando más frecuentemente se da el proceso de aprendizaje para conducir un vehículo y es en esos casos que los padres pueden jugar un papel significativo para el desarrollo de hábitos adecuados de manejo en el adolescente.
Las estadísticas determinan que el accidente de tránsito es la primera causa de muerte en las personas comprendidas entre 16 y 30 años de edad, grupo en que además de haber adolescentes se encuentran mayoritariamente quienes son novatos en la conducción .
El adolescente se caracteriza por su espíritu de libertad, particularidad que suele verse reflejada en su gusto por la libertad, a lo que debemos sumarle el hecho de que la conciencia del riesgo aún no ha terminado de configurarse plenamente en su cerebro, aún cuando sus reflejos sean mejores que los de cualquier adulto.
Por otra parte también se ha comprobado que un conductor inexperto tarda más tiempo en reconocer situaciones de peligro en el tránsito, conducta que sólo irá adquiriendo a medida que sume horas al volante
Dado que durante el primer año de conducción las posibilidades de tener un accidente son mucho mayores, es durante ese período que deben tomarse ciertos recaudos.
La Ley de Tránsito 24.449 establece que durante los primeros 6 meses de conducción debe llevarse en el vehículo en forma bien visible la letra “P” de principiante a la vez que durante dicho lapso no puede conducir en autopistas, semiautopistas y en la zona céntrica de la ciudad.
Vemos la importancia que la ley le da a la experiencia en la conducción para una mayor seguridad, motivo por el cual establece limitación a fin de disminuir situaciones de riesgo en tanto el conductor va adquiriendo mayor práctica y consecuentemente mayor confianza.
En muchos países el otorgamiento de licencias de conducir a los adolescentes en forma gradual ha logrado disminuir la tasa de accidentes entre los mismos.
La graduabilidad consiste en la obligación del joven de conducir durante los primeros meses acompañado de un conductor mayor de edad, o bien en la prohibición de conducir en altas horas de la noche o la limitación del número de ocupantes en el vehículo, este último factor comprobado de riesgo entre los jóvenes a medida que el número aumenta.
Si bien en la Argentina dicha graduación no existe, los padres pueden establecer sus propios programas graduales, dado que son ellos quienes mejor conocen la forma de conducir de sus hijos, sin olvidar que los mejores consejos y consignas que brinden nunca van a tener verdadero peso para el joven si éstos no van acompañados del adecuado ejemplo de conducción segura

El Campo Visual en la Conduccion

El 80 % de la información que un conductor recibe y necesita es a través de sus ojos.
Para captar la mayor cantidad de mensajes que le brinda una escena de tránsito, el conductor debe utilizar la zona de la vista más amplia, que abarca aproximadamente unos 170 grados. Ésta le brindará una idea acabada del conjunto, para permitir una reacción adecuada en el tránsito.

De día, con luz suficiente, todo conductor puede ver un tramo bastante amplio de la calzada hacia adelante, hacia atrás y hacia los costados, ya sea por medio de los espejos retrovisores o bien mediante giros de la cabeza. Esto es lo que constituye su campo visual.
Dicho campo suele estar limitado por:
1) El marco y los montantes del parabrisas y ventanillas del vehículo, así como las calcomanías y adornos colocados en ventanillas, parabrisas y luneta.
2) Otros vehículos en circulación o detenidos en la vía pública.
3) Edificaciones de todo tipo, puestos de flores, diarios y revistas, etc.
4) Condiciones climáticas imperantes tales como lluvia, nieve, niebla, etc.
5) Falta de iluminación.

En la zona rural, de noche, el campo visual depende del alcance de las luces del vehículo.
Las luces largas iluminan unos 150 metros y abarcan un campo de iluminación de aproximadamente 80 grados.
En la ciudad las intersecciones son lugares donde la visibilidad suele ser escasa y donde es importante ampliar el campo visual sobre la vía que se atraviesa. Ello se logra principalmente teniendo en cuenta lo siguiente:
• Avanzar lo suficiente como para poder observar un campo de visión mayor.
• En caso de tener que esperar antes de cruzar la intersección, hacerlo desde una posición segura.
Existe otro factor que también disminuye el campo visual, que es la velocidad. Cuando más rápido se mueve el vehículo, su conductor más se aproxima al género visual denominado “túnel” . A medida que se acelera se va perdiendo la visión de los objetos ubicados en ambos lados.
Este fenómeno comienza a los 40 km/h, velocidad en la que el campo visual se reduce a 100 grados.
Mientras más aumenta la velocidad más se cierra el campo visual. A 100 km/h el campo visual es de tan sólo 50 grados aproximadamente.
Por otra parte la ingesta de alcohol, o determinadas drogas como sedantes y narcóticos, así como la fatiga, inciden también sobre el campo visual de los conductores, con los consabidos riesgos que de ello se deriva.

Hidroplaneo

El hidroplaneo se produce cuando los neumáticos de un vehículo pierden contacto con el pavimento por una película de agua y por consiguiente disminuye o se elimina el poder de adherencia de las ruedas.
Debe tenerse en cuenta que aún cuando las cubiertas se encuentren en perfecto estado, si la cantidad de agua acumulada excede la profundidad de los surcos de los neumáticos, se corre el riego de que aparezca el efecto de hidroplaneo.
Puede ocurrir que el conductor inexperto circule un tramo sin notar la falta de adherencia y que recién ante una maniobra imprevista se percate de que no tiene pleno dominio del vehículo, o bien que ante una frenada de emergencia descubra que la distancia de frenado sea inconvenientemente mayor.
Para evitar este efecto es importante considerar lo siguiente:
• Los neumáticos deben tener una adecuada presión de inflado, con surcos o dibujos de una correcta profundidad.
• Cuando por efecto de la lluvia el pavimento comience a estar mojado se debe disminuir inmediatamente la velocidad.
• Es recomendable circular por las rodadas del vehículo que transita adelante.
• Es importante estar alerta ante cualquier señal que indique que el vehículo ha comenzado a estar bajo el efecto de hidroplaneo, tales como la falta del sonido de chapaleo al transitar o síntomas que denoten que el vehículo no tiene suficiente agarre o buen frenado.

En caso de que el vehículo comience a hidroplanear se recomienda:

o Disminuir la velocidad inmediatamente.
o La desaceleración debe hacerse en forma suave, es decir levantando el pie del acelerador hasta conseguir la suficiente adherencia de los neumáticos.
o No se deben efectuar en ningún momento maniobras bruscas.
o Debe evitarse en todo momento clavar los frenos ya que ello, con seguridad, producirá el patinaje del vehículo y por consiguiente la falta de dominio del mismo.

El Adelantamiento

El adelantamiento es la maniobra que se efectúa para sobrepasar a otro vehículo que circula delante nuestro. Puede resultar una operación bastante peligrosa cuando se transita por un camino de doble sentido de circulación y cuyo ancho es de sólo dos carriles, ya que al realizarla es necesario circular varias decenas metros de contramano, con el consiguiente riesgo de un choque frontal.
Las colisiones de este tipo suelen ser graves, dado que la fuerza de choque resulta de la suma de la velocidad de ambos vehículos. Estos accidentes se originan ya sea por una incorrecta apreciación de tiempo, distancia y velocidades, por la impaciencia del conductor o bien por la falta de visibilidad al adelantar en lugares incorrectos.
La experiencia ayuda a desarrollar la habilidad para determinar distancias y velocidades, a fin de poder juzgar el momento adecuado para la maniobra
Sin embargo conviene tener presente ciertos aspectos, sin olvidar que el adelantamiento debe efectuarse por la izquierda:

• Observar la información que brinda tanto el señalamiento vertical como la demarcación horizontal.
• Recordar la prohibición de adelantarse en curvas, pendientes, túneles, puentes, encrucijadas y cruces ferroviarios
• Quien efectúa el adelantamiento no debe colocarse demasiado cerca del vehículo que va a sobrepasar, especialmente si éste es de grandes dimensiones, ya que ello no sólo constituye una infracción, sino que además disminuye o anula el campo de visión.
• Antes de iniciar la maniobra deben observarse los espejos retrovisores a fin de comprobar si otro vehículo no está efectuando un sobrepaso. Se debe también efectuar las indicaciones luminosas (guiño izquierdo) y manuales.
• Al iniciar el adelantamiento es necesario avisar acerca de nuestras intenciones al vehículo que circula adelante, ya sea con un toque de bocina o bien con un destello de luz alta si es de noche.
• Cuando se retome el carril derecho debe colocarse la luz de giro correspondiente Es importante también guardar una distancia prudencial del vehículo adelantado, por lo que se recomienda regresar al carril derecho cuando pueda verse por el espejo retrovisor interno la figura del vehículo que se ha sobrepasado.
• Es importante recordar que no debe efectuarse un adelantamiento si otro vehículo se encuentra realizando la misma maniobra
.
Todo vehículo que es adelantado debe facilitar la maniobra, manteniéndose a la derecha de la calzada y eventualmente reduciendo la velocidad. Puede asimismo avisar con su luz de giro izquierda acerca de la inconveniencia de la maniobra de adelantamiento, ante la cual los vehículos que circulan por detrás deben abstenerse de realizarla.
Sólo está permitido adelantar por la derecha cuando:

1. El vehículo que circula adelante indica que va a girar o detenerse hacia la izquierda
2. En un embotellamiento en vías de varios carriles, cuando la fila izquierda no avanza o bien lo hace más lentamente.

Seguridad Vial

La seguridad vial consiste en la prevención de accidentes de tráfico o la minimización de sus efectos, especialmente para la vida y la salud de las personas, cuando tuviera lugar un accidente. También se refiere a las tecnologías empleadas para dicho fin en cualquier vehículo de transporter terrestre ( colectivo, camion, automovil, motocicleta y bicicleta)

Seguridad Activa (o primaria)

Aquella que asiste al conductor para evitar un posible accidente, por ejemplo:

  • Luces de giro y de freno, incluyendo la luz superior centrada de frenado.
  • Antilock Brack System (ABS) con reparto electronico de la frenada(EBV).
  • Control de estabilidad (ESP), con EDL.
  • Control de Traccion
  • Visibilidad del conductor, espejos, eliminación de puntos ciegos, y otras ayudas de control como radares, comunicación de seguridad inalámbrica del vehículo y visión nocturna.

Seguridad Pasiva (o secundaria)

Aquella encargada de minimizar las consecuencias negativas de un accidente durante el transcurso de este.

  • Reposacabezas correctamente diseñados
  • Airbag
  • Cinturón de seguridad
  • Zonas de deformación dispuestas para absorber la energía de la colisión
  • Construcción del chasis pensada para proteger a los pasajeros.
  • Refuerzo de las partes estructurales laterales.
  • Sistema Procon-ten.

Seguridad Terciaria

Aquella encargada de minimizar las consecuencias negativas de un accidente después de que este haya sucedido.

  • Cierre automático de la inyección de combustible para impedir incendios.
  • Depósito de combustible y elementos auxiliares diseñados para evitar el derrame de combustible en caso de colisión (coches como el Ford Pinto se hicieron famosos por descuidar esta precaución).
  • Aviso automático a centro de emergencias después de un accidente (opcional en algunos vehículos norteamericanos).
  • Puertas diseñadas para una fácil apertura después del accidente.
  • Hebillas del cinturón de seguridad de fácil apertura.

Seguridad de bebés y niños

La seguridad automovilística es crítica en estos casos, sobre todo considerando que los dispositivos existentes no han sido diseñados para ellos. En muchos países (por ejemplo, en los Estados miembros de la Union Europea) es obligatorio el uso de mecanismos de retención apropiados al peso y la altura; desde sillas especiales hasta elevadores que impidan que el cinturón de seguridad provoque asfixia si ocurre un accidente. En todos los casos se deben utilizar siguiendo las instrucciones del fabricantes, y debe recordarse el peligro que puede representar para un bebé o niño la bolsa de aire del asiento del acompañante.

Seguridad de mujeres embarazadas

Las embarazadas deberían utilizar en todos los casos el cinturón de seguridad; existen prolongadores especiales para mejorar la comodidad al usarlos.